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A los marineros nos encantan las sirenas

Enviado por Cristian Vasquez Paulus el 28/07/2008 a las 12:46 AM

 

Es bien sabido que la voz de las sirenas no es algo que facilmente pueda pasarse por alto.Y se los digo con conocimiento de causa, pues un día me encontré con una de las bravas.

Ocurrió mientras navegaba mi barco, al poco tiempo de haber perdido mi brújula en una tempestad. En un mar calmo y calido... los susurros... comenzando de a poco, imperceptiblemente, y yo perdido.

Era un canto delicioso, una voz muy intensa , atravesandolo todo. Tan definitivo era su canto, que permeaba incluso mi propio razocinio.

Y no supe en que momento ni como ya se encontraba al lado mío y en que momento me encontraba yo abriendo los ojos bien grande para verla lo mas que pudiera. Ni siquiera supe en que momento caí ciegamente en locura por su belleza.

Tienes algun lugar donde ir? Preguntó ella.

Y yo, que justamente andaba sin brújula, le respondí que no. Y ella sonreía mientras me invitaba a nadar en sus mares. Sus encantos no me permitieron titubear... decidí en tan solo un instante dejar la vida terrenal y acompañarla a las profundidades.

Y el fondo del abismo me pareció fascinante, en sus escondites mágicos las aguas eran felices y dulces, lleno de criaturas maravillosas revelándose en los instantes mas inesperados. Llego un momento en que la sirena ya no necesito cantar para hacerme feliz y yo la divertía con trucos aprendidos en los puertos. Confusamente llegue a conocer su deliciosa naturaleza de sirena mientras envolvía mi alma con sus cantos de amor y sueños deliciosos una y otra vez.

Pero ella nunca conoció realmente mi origen terrestre, ni pudo imaginar con certeza de donde venía, ni como fueron los prados de mi niñez, ni las montañas de mis anhelos... o como eran abrazos de mi tierra lejana. Pero eso no importó, no necesitaba comprenderlo, ella era de su mar.

Su mar era propio, y en sus ojos plateados se reflejaba la luna llena, porque tenía la capacidad de apropiarse de ella. Le atraía intensamente, porque consideraba que era ella misma, y como el destino dictaba, súbitamente frente a mis ojos, la sirena comenzo a volar hacia su luna, una y otra vez.. intentando encontrar la verdad de sus aguas, y tanto voló su alma al encuentro de esta luna, que depronto decidió quedarse allá y no aca. Y su cuerpo de sirena se torno inerte frente a mi.

Y mis emociones enloquecieron y escaparon cada una en una direccion distinta, unas hacia la luna, otras hacia mis valles de infancia ... otras a las montañas, y mi cuerpo lloró como se llora en el fondo de las aguas, sin saber respirar... y en ese momento me encontro la muerte en el fondo de sus abismos, teniendo tan solo un segundo para mirar la luna en busca de su canto.

Pero la muerte en el fondo de los abismos no es tan trágica señores. Es bien sabido que a un marinero, cuando se le pierde su brujula y escucha cantos mágicos de sirenas y se lanza a los abismos dejando de lado toda su antigua vida terrenal, es la misma muerte, señora amante de los marineros, la que se encarga de devolverles la vida.

Y de un momento a otro el marinero se encuentra nuevamente en su barco, estupefacto e inmóvil, como despertando de un sueño y dibujando una sonrisa melancolica. Y decide partir otra vez, esta vez con la luna como guía, soñando con puertos mágicos y saboreando cada minuto de sus viajes... y sintiendo para sus adentros que las almas desde la luna sonríen mientras duermen y se regocijan y toman formas llenas de luz para volver a llenar los sueños de los dulces marineros.

Las sirenas de los mares son hermosas, y enloquecen hasta los mas agerridos con sus cantos. Yo les digo... dejense llevar por sus cantos hermosos. Vale la pena. Lo unico que ningun hombre ha podido soportar, es su silencio.






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