Para variar, te tengo rabia.
Supongo, muerte, que hoy en día
tus ágiles entrañas se encuentran en pleno movimiento.
Para que sepas vieja amiga, eres una cornuda, la vida no te la llevas tú, sino que los hombres.
Insisto!
Los hombres son los que la saborean y tu verdadero verdugo es ella misma, la vida, de la que parasitas.
una cosa es arrebatar y otra cosa es quedarse para siemptre con algo
quieres ser guiña... pero no.
Y te digo... no nos convertiremos en polvo aún. Estando vivos si es necesario.
y continuaremos respirando sin respirar, porque aquello que nos quieres imponer -la inexistencia-
es algo inaceptable.




y el vacío?